El Estado ha obtenido de los no residentes unos 700 millones en los últimos ocho años por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) aplicado directamente a los ciudadanos no residentes en España. Sin embargo, según las primeras estimaciones, deberá devolver unos 200 millones en aplicación de la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 3 de septiembre que declara que España ha incumplido la normativa comunitaria al permitir que se establezcan diferencias en el trato fiscal de este impuesto entre residente y no residentes.La discriminación se ha producido en la aplicación del ISD ya que, al estar cedido a las CCAA, éstas han legislado regulando reducciones y bonificaciones de la cuota. El caso es que estas menores cargas fiscales sólo se aplican a las herencias y donaciones de los ciudadanos residentes en dichas comunidades. Por ejemplo, según el grado de parentesco (cónyuge e hijos) puede suponer una exención de hasta el 99% de la tributación en algunas comunidades como Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid, Murcia y La Rioja.

Sin embargo, los no residentes en España no podían beneficiarse hasta ahora de estas bonificaciones autonómicas ya que debían tributar por la totalidad de la base imponible a la Hacienda nacional.

De esta forma, por ejemplo, se producen casos en que la herencia de un inmueble en Madrid, efectuada por un padre residente en Alemania a su hijo que vive en Murcia, tiene un coste mínimo por el impuesto al aplicarse las bonificaciones. Pero, la tributación es mucho mayor que si ese mismo hijo heredara el inmueble si tuviera residencia en Munich.

Ahora mismo coexisten 20 regímenes jurídicos distintos del ISD. Por un lado, están las 15 que han legislado en uso de su competencia, más Navarra y las tres diputaciones vascas. Y, por otro, el régimen establecido por el Estado que no permite esas bonificaciones. Es lo que corrige ahora la sentencia y que el Gobierno quiere trasladar a la próxima reforma fiscal.

En fuentes de la Administración se insiste que la sentencia no significa que haya que ceder la recaudación del impuesto de los no residente a las CCAA. Los ingresos serán para el Estado, pero aplicando las bonificaciones de la normativa de cada una de las comunidades para que no haya discriminación entre residentes y no residentes.

Hacienda hará frente a las devoluciones que soliciten los contribuyentes afectados. Pero serán inferiores a lo que podría parecer ya que la sentencia sólo afecta a los no residentes comunitarios y a los grupos I y II (padres e hijos). Además sólo se devolvería los ingresos indebidos de las liquidaciones de los últimos cuatro años o a las solicitudes de responsabilidad patrimonial. Para ello, se deberá determinar cual es o ha sido la bonificación en cada año y la ubicación de esos bienes heredados o donados. Por ejemplo, se tendrá en cuenta la CCAA donde esté ubicado el bien en herencia, un inmueble, o el lugar donde se encuentre la mayor parte del patrimonio heredado o la gestora. Si se trata de joyas, habrá que delimitar las atribuciones. Para ello, el Gobierno aprobará unos criterios normativos.

Deja un comentario

2 + 5 =